viernes, 1 de febrero de 2013

EL JUICIO INJUSTO

Estaba en el juicio sin abogado, sin personas a mi favor. La señora tenía 5 abogados y  300 personas a su favor. Cuando me preguntaron, yo intenté hablar pero no sirvió de nada. En cuanto abrí la boca, el juez me dijo que me callase, que no tenía por qué hablar. Finalmente, la mujer, con voz de chula, dijo a uno de sus abogados:
-Como me iba a robar quiero llevarlo conmigo-. Nadie puso objeción alguna.
Durante dos horas estuve en su maldito barco, metido en una jaula. Al cabo de un buen rato me encontré en una preciosa isla. La señora tocó una campanilla y le ordenó a uno de sus muchos criados que me llevase a donde él ya sabía. Cuando entre en la celda vi a 3 prisioneros más. Uno era muy gordo y tenía  unos bíceps de 30 centímetros. Otro muy flacucho y tenía la cara como un fideo. El último parecía el más listo y tenía una hermosa faz. Primero le pedí ayuda al grandón, pero me metió un sopapo en toda la cara. Luego le pregunté al flaco si me ayudaba, pero me ignorócon un movimiento de cadera. Al final le pregunté al listo y le dije que si me ayudaba a salir. Éste se puso a meditar unos minutos y me contestó que la única opción de salir de esa cárcel era no hacer nada. Yo le insistí e insistí, pero él se negó rotundamente a intentar escapar de allí. De repente se me ocurrió una idea. Les convencí para que me ayudaran  a  quitarles las llaves al guardia cuando viniese a darnos de comer. Pusimos en marcha mi plan. Cuando llegó el guarda, el grande y el flaquito lo  distrajeron y yo le quité las llaves. El listo le puso la zancadilla. Mientras se levantaba. lo dejamos encerrado en la celda. Y nosotros aprovechamos para fugarnos. Todo salió sobre ruedas, pero lo malo es que el guarda tenía un mando para dar la señal de alarma. Todos los guardas se abalanzaron sobre nosotros,sin embargo el forzudo se los cargó a todos.
Justo cuando llegamos a la salida...

Continuaremos en el proximo capitulo.
Manuel y Enol.